Ciudades del Bien
Verdaderas ciudades construidas en el Agreste Del Nordeste, en medio a la vegetación agreste característica del nordeste de Brasil "cacaatinga", valles, encuestas y/o matas, las Ciudades del Bien poseen casas de ladrillos y completa infraestructura: saneamiento básico, electrificación de calles y carreteras, sede administrativa, panadería, farmacia, tienda de ultramarinos, centro educacional, área de ocio, espacio del bien, consultorio médico y odontológico, teléfono público, huerto comunitario, gallinero y vacas lecheras.
Las ciudades van mucho allá de tiendas de ultramarinos y farmacias o confortables casas con muebles y ajuares nuevos. Hay un fuerte componente educativo en esta unión de nuestro proyecto y el del Nordeste, una vez que son capacitados para trabajar y los niños aprenden jugando. Hay variaciones según la necesidad de cada comunidad o región.
El agreste tiene orgullo y transforma su vida.
Ocupan regiones donde es posible la integración entre pecuaria (ganado bovino), agricultura comercial (irrigada - anacardo) y cultura de subsistencia (granos y verduras). Así los habitantes generan renta y se autosostiene, además de ayudar a construir las nuevas Ciudades del Bien.
Para la implantación de las Ciudades del Bien, elegimos el Agreste Del Nordeste, y para vivir en ellas, el agreste, pues componen un gran grupo de miseria, hambre y seca históricamente sin solución, diferente de la pobreza en las metrópolis. Recibimos a todos independientes de raza, religión o naturalidad, dando la oportunidad que los rudos merecen por la demostración de su coraje, lucha y fe.
¡Queremos ser ejemplo, queremos transformar el Agreste, pero para eso necesitamos de usted!
































